El Gozo del Crecimiento Espiritual
Abril 22, 2008
Ayer por la tarde sufrí un caso más de agresión en la Ciudad de México. Despues de una breve pero candente discusión con un taxista, trataba encontrar paz en mi corazón trayendo a mi mente algunos pasajes como:
“No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor” (Ro. 12:19)
y otros parecidos, pero la verdad ninguno de ellos calmaba mi sed de justicia inmediata (y si era posible por mi propia mano) ya que aun seguía pensando en que aquel debía recibir el mismo daño que yo había recibido de su parte. Mi mente seguía inquieta. Recordé entonces Pr. 16:32:
“Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.”
Entonces mi alma encontró paz al dejar de enfocarme en las acciones de la otra persona (y dejar de desearle daño, que era lo que en realidad estaba haciendo), y más aún: hallé gozo al confirmar la obra de Dios en mi vida, especialmente en mi carácter.
Toma conciencia y gózate de lo que Dios está haciendo en tu vida y en lo que él te está dando para vencer las pruebas… las tentaciones… el mundo.
