
¿Quién soy? – Me preguntan a menudo –,
Que salgo de mi celda,
Sereno, risueño y firme,
Como un noble en su palacio.
¿Quién soy? – Me preguntan a menudo –,
Que hablo con los carceleros,
Libre, amistosa y francamente,
Como si mandase yo.
¿Quién soy? – Me preguntan también –
Que soporto los días de infortunio
Con indiferencia, sonrisa y orgullo,
Como alguien acostumbrado a vencer.
¿Soy realmente lo que otros afirman de mí?
¿O bien solo soy lo que yo mismo se de mí?
Intranquilo, ansioso, enfermo, cual pajarillo enjaulado,
Pugnando por poder respirar, como si alguien
Me oprimiese la garganta,
Hambriento de olores, de flores, de cantos de aves,
Sediento de buenas palabras y de proximidad humana,
Temblando de cólera ante la arbitrariedad y el menor agravio,
Agitado por la espera de grandes cosas,
Impotente y temeroso por los amigos en la infinita lejanía,
Cansado y vacío para orar, pensar y crear,
Agotado y dispuesto a despedirme de todo.
¿Quién soy? ¿Éste o aquel?
¿Seré hoy éste, mañana otro?
¿Seré los dos a la vez? Ante los hombres, un hipócrita,
Y ante mí mismo, un despreciable y quejumbroso débil?
¿O bien, lo que aún queda en mi se asemeja al ejército batido
Que se retira desordenado ante la victoria que creía segura?
¿Quién soy? Las preguntas solitarias se burlan de mí.
Sea quien sea, tú me conoces, tuyo soy, ¡Oh, Dios!


No es una frase, mas bien un poema, pero no quiero abrir mas categorías ;)
Me ha encantado,sobre todo estos dos ultimos versos:”¿Quién soy? Las preguntas solitarias se burlan de mí.Sea quien sea, tú me conoces, tuyo soy, ¡Oh, Dios!”.En lo particular,he expresado lo mismo con otras palabras,pero con el mismo sentir,al final soy de Dios.
Muchos saludos.
@Brisa Mi sentir es el mismo, la última parte es la mas impactante, aunque lo que le antecede ayuda a comprender bastante la situación de este gran hombre de Dios, quien no deja de maravillarme con su ejemplo. Como bien dices, el mensaje queda claro: pase lo que pase, al final somos de Dios.
DTB
Uno de mis autores cristianos favoritos. Gracias por compartir el poema.
¡exelente pensador y teólogo! que Dios sigua usando vidas como la de él…en especial las nuestras. Amen