El tiempo devocional siempre es un tiempo reconfortante cuando se hace individualmente, pero cuando se hace en grupo surgen puntos de vista que quizá uno no hubiera considerado en ese acercamiento personal. En el ministerio que colaboro tenemos devocionales en grupo todos los martes, y ahora estamos estudiando el libro de Josué,capítulo por capítulo, especialmente el 14 ha sido revelador para mi, ya que he descubierto cosas  interesantes sobre Caleb, personaje conocido pero un poco olvidado en nuestras iglesias. En el capítulo mencionado hace la siguiente declaración respecto a las promesas de Dios:

“…y Caleb,  hijo de Jefone cenezeo,  le dijo:  Tú sabes lo que Jehová dijo a Moisés,  varón de Dios,  en Cades-barnea,  tocante a mí y a ti.
Yo era de edad de cuarenta años cuando Moisés siervo de Jehová me envió de Cades-barnea a reconocer la tierra;  y yo le traje noticias como lo sentía en mi corazón. Y mis hermanos,  los que habían subido conmigo,  hicieron desfallecer el corazón del pueblo;  pero yo cumplí siguiendo a Jehová mi Dios. Entonces Moisés juró diciendo:  Ciertamente la tierra que holló tu pie será para ti,  y para tus hijos en herencia perpetua,  por cuanto cumpliste siguiendo a Jehová mi Dios.

Ahora bien,  Jehová me ha hecho vivir,  como él dijo,  estos cuarenta y cinco años,  desde el tiempo que Jehová habló estas palabras a Moisés,  cuando Israel andaba por el desierto;  y ahora,  he aquí,  hoy soy de edad de ochenta y cinco años. Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió;  cual era mi fuerza entonces,  tal es ahora mi fuerza para la guerra,  y para salir y para entrar. Dame,  pues,  ahora este monte,  del cual habló Jehová aquel día;  porque tú oíste en aquel día que los anaceos están allí,  y que hay ciudades grandes y fortificadas.  Quizá Jehová estará conmigo,  y los echaré,  como Jehová ha dicho.

Josué entonces le bendijo,  y dio a Caleb hijo de Jefone a Hebrón por heredad”. Josué 14:6-13

Así fue que Caleb confió muchos, pero muchos años en Dios, quien le había hecho una promesa, y ésta permanecía en lo mas profundo de su corazón esperando su cumplimiento.

La enseñanza es que debemos confiar en este Dios, el Dios de las promesas… tarde o temprano las cumplirá. ¿Cual es la promesa de Dios para tu vida?

2 Responses to “Esperando en el Dios de las Promesas”

  1. Brisa Says:

    Que aliento…
    Gracias por esta reflexión Emmanuel.

    Saludos.


  2. Brisa: Gracias a ti por leer y comentar.

    Creo sinceramente que Dios jamás se olvida de nosotros… esto es lo que nos recuerda con su Palabra, creo que en parte es por esto que nos la quiso dejar.

    Dios te bendiga :)


Leave a Reply