Pablo amaba mucho a Timoteo, tanto que expresa que siempre está en su pensamiento y en sus oraciones día y noche. No cabe duda que cuando una persona ama a otra es porque ve en él ciertas características que le “ganan” ese amor. ¿que es lo que Pablo vio en Timoteo? La respuesta es: una fe sincera. A continuación las palabras que usa Pablo para describir a Timoteo:
“trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti…” (2 Ti. 1:5a)
Así que Pablo reconoce y alaba el tipo de hombre en que se ha convertido Timoteo, pero también advierte que un hombre no se hace de la nada ni se forma a si mismo, sino que cada uno de nosotros somos en gran medida lo que nuestros antecesores se atrevieron a hacer de nosotros.
“…la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.” (2 Ti. 1:5b)
Loida y Eunice, es decir, su abuela y su madre se habían ocupado de transmitir a Timoteo el mismo tipo de fe que ellas tenían. Ese precisamente es el papel de una madre, y en esto radica su importancia. Ella está dedicada a educar, dirigir, transformar y formar a quien de adulto será un fiel discípulo de Cristo y una bendición para la sociedad, como en este caso.
Que esta fecha nos sirva para honrar a nuestra madre, para recordar que gran parte de lo que ahora somos lo debemos a ella, y para elevar una oración de gratitud a nuestro Dios por dejarnos disfrutar de este gran privilegio.


0 Respuestas a “Nuestra Madre, Una Bendición de Dios”