Recién la semana pasada escribía mi opinión sobre la tarea de la Iglesia, y hoy me encuentro con este post de José María Castillo (bonito el apellido, eh ;D), donde plasma su opinión sobre el mismo tema. Me ha gustado lo siguiente:
“… es que la religiosidad clerical, que la Iglesia ha impuesto como la forma de vivir el cristianismo, no se parece a lo que vivió y enseñó el fundador del cristianismo, Jesús de Nazaret.Hablo de “religiosidad clerical” porque las prácticas religiosas, organizadas, presididas y controladas por el clero, son el centro de la religión que enseña e impone la autoridad de la Iglesia. Pues bien, como todos sabemos, se trata de una religiosidad que tiene su centro en los templos, que es dirigida y presidida por sacerdotes, que controlan las prácticas religiosas mediante las leyes, normas y rúbricas que impone la Jerarquía de la Iglesia. Esto supuesto, lo primero que tendríamos que pensar es que de nada de esto habló Jesús. Ni de nada de esto se preocupó Jesús. Ni por nada de esto se interesó Jesús. Hay que leer y releer los cuatro evangelios. Y caer en la cuenta de que en ellos no se habla jamás de que Jesús fundara un templo, una capilla, o que instituiyera unos sacerdotes, o que organizara funciones religiosas… Nada, nada de eso, aparece por ninguna parte en los evangelios.”
“… Jesús se dedicó a tres cosas: anunciar el Reino de Dios. Y eso lo realizó en tres formas de actuación, que están presentes en todas las páginas de los evangelios: 1) Curar enfermos y endemoniados. 2) Compartir la comida con toda clase de gentes. 3) Repetir y explicar cómo deben ser las relaciones humanas, de acuerdo con lo que quiere el Padre del Cielo.”
Advierto que no estoy de acuerdo con todo el contenido del post, especialmente a lo que a las reuniones se refiere. Si avanzamos un poco en la historia podemos ver que los de este Camino sí se preocupan por reunirse, aunque en encuentros sencillos donde predominaba el compañerismo, la celebracion y la adoración. Pero esa es otra historia, lo importante aquí es que el autor nos muestra claramente el sencillo, y a la vez poderoso, estilo del ministerio de Jesucristo.
Cuanto nos falta por regresar!


1 Respuesta a “El Ministerio de Jesucristo”