Samuel es un nombre común dentro del pueblo Cristiano, y confieso que para mi era un completo misterio por que tantos padres escogen este nombre para sus hijos, y lo hacen con tanto orgullo.
He comprendido esto debido a mi última clase de escuela dominical, en la que tuve una vaga idea de lo que quiere expresar Ortega y Gasset cuando dice que “el hombre es él y su circunstancia”.
Las circunstancias que tocaron a Samuel no fueron nada fáciles:
- Al ser el último de los jueces y primero de los profetas le corresponde ser un hombre de transición.
- Terminaba una etapa de decadencia, la de los jueces, y el sacerdocio no se encontraba nada bien, debido a esto el interés de la gente en la vida espiritual estaba por los suelos.
Sin embargo Samuel demuestra ser un hombre de santidad y estatura espiritual: dedicado a conocer la voluntad de Dios y a la oración por su gente sin dejar a un lado la instrucción.
Creo que las circunstancias actuales son propicias para que se levanten hombres como él. ¿Puedes ser tu uno?


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