Pasatiempos
Diciembre 23, 2009
Hay cosas que nos quitan el tiempo y no nos permiten dar fruto. Ya antes había escrito algo sobre esto, pero anoche mientras leía en el evangelio de Lucas en la versión 1909, hubo una frase que me hiso recordarlo. A ver si logras descubrirla:
Y la que cayó entre las espinas, éstos son los que oyeron; mas yéndose, son ahogados de los cuidados y de las riquezas y de los pasatiempos de la vida, y no llevan fruto.
Lc. 8:14
“Pasatiempos de la vida”. He leído muchas veces este pasaje en otras versiones, pero ésta acaparó toda mi atención.
Creo que estas fechas son un excelente tiempo para meditar en cómo hemos vivido el 2009 preguntándonos: “¿hay algo en lo que estoy invirtiendo la vida que el Señor me ha dado, que me impide dar fruto?”. Si es así, aún podemos corregirlo.
Herencia de Obediencia
Octubre 30, 2009
No se como explicar lo que hizo Abraham, o mejor dicho, lo que no quiso hacer:
Y Abraham le dijo: Guárdate que no vuelvas a mi hijo allá. Jehová, Dios de los cielos, que me tomó de la casa de mi padre y de la tierra de mi parentela, y me habló y me juró, diciendo: A tu descendencia daré esta tierra; él enviará su ángel delante de ti, y tú traerás de allá mujer para mi hijo. Y si la mujer no quisiere venir en pos de ti, serás libre de este mi juramento; solamente que no vuelvas allá a mi hijo.
Gén. 24:6-8
Abraham necesitaba encontrar una mujer para su hijo, y decidió buscarla de entre los de su propio pueblo. Ciertamente estaba aferrado a la promesa recibida de parte de Dios, pero mas aún: recordaba el mandato (también de parte de Dios), de apartarse de su tierra y de sus parientes, por lo que no quiso por ningún motivo que su hijo regresara allá. No solo obedeció al salir, sino hizo obediente a su descendencia al no permitirle regresar allá.
Una Pausa para Orar
Mayo 21, 2009
Pero su fama se extendía más y más; y se reunía mucha gente para oírle, y para que les sanase de sus enfermedades.
Mas él se apartaba a lugares desiertos, y oraba.
Lucas 5:15, 16
La fama: un estado anhelado por muchos de los que ahora se involucran en “el ministerio”, y por el cual se han llegado a cometer fechorías inimaginables, además de ser el parámetro ideal para describir “un ministerio exitoso”, y al alcanzar tal estado ¿quien se atrevería a abandonarlo?
Jesucristo nos muestra que un buen ministro no solo se dedica lo externo y visible, sino a lo interno e íntimo: la comunión con Dios. Aunque había muchas cosas por hacer (gente sinceramente interesada y hambrienta de su enseñanza, y personas con necesidades físicas que debían ser atendidas), Jesús se tomó su tiempo, se apartó a lugares desiertos, y oró.
No voy a profundizar en porque se apartaba, o porque a lugares desiertos, o si necesariamente debía orar. Basta reconocer que tenía una necesidad imperante de intimidad con el Padre, y también la fuerza de voluntad necesaria para decir “ahora no”, apartarse por un tiempo y deleitarse en la oración, un ejercicio fundamental para llegar a lo mas profundo de la comunión con Dios, es decir, para conocerlo.
A propósito de esto, acabo de leer en Estudios Bíblicos una buena entrada que también habla de conocer a Dios pero a través del estudio de su Palabra.
Andando en un Pollino
Abril 16, 2009
Hace mas de 2000 años Jesús tomó una decisión muy importante: se detuvo algunos kilómetros antes de llegar a Jerusalén y envió a dos de sus discípulos por un pollino, en el cual el entraría a la ciudad. Con esto, no solo quería mostrar que era el Mesías esperado, también quería dar un mensaje de paz a todos aquellos que con gozo le recibían, y por supuesto su intención era que de alguna forma entendieran la naturaleza de su reinado, la humildad. Este concepto no solo es evidente al final de su ministerio terrenal, sino a través de todo su desarrollo había enseñado, vez tras vez, que todo el que deseara ser el mayor debía humillarse. ¿Que enseñamos estos días? ¿Como viven nuestros “líderes”? ¿Siguen montando pollinos? Desafortunadamente la respuesta es: No.
Hoy se ha adoptado otra actitud, poco se ve y se predica acerca de este tipo de humildad, y no quiero ser malinterpretado, no abogo aquí por un voto de pobreza dentro de la Iglesia Cristiana, pero tampoco estoy de acuerdo en que la Iglesia predique un evangelio de prosperidad, donde todo creyente debe tener el mejor auto, y hacer con éste, una entrada triunfal a las reuniones dominicales (aquí el auto puede ser cambiado por: traje, zapatos, reloj, laptop, etc.) ¡Cuan lejos nos encontramos de ser como el Señor!
Decid a la hija de Sion:
He aquí, tu Rey viene a ti,
Manso, y sentado sobre una asna,
Sobre un pollino, hijo de animal de carga.- Mateo 21:5, haciendo referencia a Zacarías 9:9
Esperando en el Dios de las Promesas
Abril 13, 2009
El tiempo devocional siempre es un tiempo reconfortante cuando se hace individualmente, pero cuando se hace en grupo surgen puntos de vista que quizá uno no hubiera considerado en ese acercamiento personal. En el ministerio que colaboro tenemos devocionales en grupo todos los martes, y ahora estamos estudiando el libro de Josué,capítulo por capítulo, especialmente el 14 ha sido revelador para mi, ya que he descubierto cosas interesantes sobre Caleb, personaje conocido pero un poco olvidado en nuestras iglesias. En el capítulo mencionado hace la siguiente declaración respecto a las promesas de Dios:
“…y Caleb, hijo de Jefone cenezeo, le dijo: Tú sabes lo que Jehová dijo a Moisés, varón de Dios, en Cades-barnea, tocante a mí y a ti.
Yo era de edad de cuarenta años cuando Moisés siervo de Jehová me envió de Cades-barnea a reconocer la tierra; y yo le traje noticias como lo sentía en mi corazón. Y mis hermanos, los que habían subido conmigo, hicieron desfallecer el corazón del pueblo; pero yo cumplí siguiendo a Jehová mi Dios. Entonces Moisés juró diciendo: Ciertamente la tierra que holló tu pie será para ti, y para tus hijos en herencia perpetua, por cuanto cumpliste siguiendo a Jehová mi Dios.Ahora bien, Jehová me ha hecho vivir, como él dijo, estos cuarenta y cinco años, desde el tiempo que Jehová habló estas palabras a Moisés, cuando Israel andaba por el desierto; y ahora, he aquí, hoy soy de edad de ochenta y cinco años. Todavía estoy tan fuerte como el día que Moisés me envió; cual era mi fuerza entonces, tal es ahora mi fuerza para la guerra, y para salir y para entrar. Dame, pues, ahora este monte, del cual habló Jehová aquel día; porque tú oíste en aquel día que los anaceos están allí, y que hay ciudades grandes y fortificadas. Quizá Jehová estará conmigo, y los echaré, como Jehová ha dicho.
Josué entonces le bendijo, y dio a Caleb hijo de Jefone a Hebrón por heredad”. Josué 14:6-13
Así fue que Caleb confió muchos, pero muchos años en Dios, quien le había hecho una promesa, y ésta permanecía en lo mas profundo de su corazón esperando su cumplimiento.
La enseñanza es que debemos confiar en este Dios, el Dios de las promesas… tarde o temprano las cumplirá. ¿Cual es la promesa de Dios para tu vida?
Vende Tus Computadoras…y Luego Ven y Sígueme
Abril 6, 2009
…O tus carros, televisores, gadgets, etc.
Parecieran las palabras de un loco (y en cierta forma lo son), pero estas mismas palabras resonaban en mi cabeza ayer, cuando volvía de nuestra reunión dominical.
Hace 9 años yo no conocía al Señor, aunque había escuchado de él, y en cierta medida confiaba en él, pero no le había entregado mi vida completamente, entonces lo que ocupaba el primer lugar de mi vida eran los carros de todo tipo, especialmente modelos clásicos. Compraba, arreglaba, disfrutaba, vendía y volvía a comprar otro vehículo. Esto era lo que me daba felicidad. Pero un día me robaron mi preciada posesión. Quizá mas adelante narre en detalle como se dio todo este proceso, pero lo importante es que entendí que era la voluntad de Dios, y que era él el que quería ocupar el primer lugar en mi vida. Recuperé mi auto, lo arreglé, ya no lo disfruté sino que lo vendí y solo así me deshice de él.
Luego todo el tiempo que antes dedicaba a disfrutar de esas posesiones lo dediqué a estudiar la Palabra y a dejar que el Señor reinara en mi vida… pero desafortunadamente los hombres tendemos a caer exactamente en los mismos errores anteriores, y al paso del tiempo vamos adquiriendo nuevos “vicios”, en mi caso ha sido la tecnología. Ser un “geek” ha implicado para mi un desplazamiento de mi relación con el Señor a un segundo plano, y el primero lo han ocupado las computadoras y todo lo relacionado con el internet: google reader, twitter, tumblr, facebook, Hi5, etc.
Pensando en esto, y después de haber leído hace unos momentos en el blog de Julio (gracias a Dios que no soy el único), creo que es importante tomar una decisión acerca de quien gobierne mi corazón. Esto implicará cerrar algunas cuentas de estos servicios y quedarme solo con aquello que contribuya a que Dios siga teniendo la preeminencia en mi vida, que no todo lo relacionado con las nuevas tecnologías desvía de este propósito. Por otro lado (y desafortunadamente) no puedo deshacerme de mis computadoras, ya que son mi herramienta de trabajo (y si que son útiles!), pero creo que esta nueva actitud traerá cambios importantes a mi vida, y espero que a la de muchos otros que el Señor ha puesto bajo mi cuidado.
Te invito a que también hagas una evaluación de tu vida en este mismo aspecto ¿Que ocupa el primer lugar de tu corazón?
Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz. – Marcos 10:21
El Sustituto
Marzo 19, 2009
El lunes pasado tuve la oportunidad de ir con mi familia a ver la proyección del film “El Sustituto”. No quiero tratar aquí de la trama, ni hacer un análisis de actuación (que de eso no se nada), ni siquiera hablar del personaje principal, sino solo mencionar el papel importantísimo que juega un Pastor presbiteriano para denunciar las injusticias de la policía en su comunidad (Los Ángeles), y del uso que con este fin hace de los medios de comunicación.
Es en este aspecto que este film me ha dado una gran lección: todo ministro en la época actual puede y debe denunciar y luchar contra la injusticia en cuanto la percibe, y puede hacer escuchar su voz si verdaderamente se lo propone, esto es: ser un verdadero profeta.
¡Cuanto valor nos falta!
Mira que te he puesto en este día sobre naciones y sobre reinos, para arrancar y para destruir, para arruinar y para derribar, para edificar y para plantar. Jer. 1:10
Ay de Vosotros!
Octubre 12, 2008
Escribía un post sobre el requisito que precede al liderazgo, cuando me encontré con este otro llamado “Simplificados”, del blog Teonomía, y vi que también lo que se menciona allí es otra cualidad indispensable para todo líder actual, por lo que mereció un post aparte.
Me parece especialmente interesante, y revelador el siguiente párrafo:
“…hablar de los problemas no mata, ya que la autocrítica es siempre necesaria para la supervivencia sin caídas monstruosas, como las que vemos ahora, por ejemplo, en el otrora orgulloso mundo de las altas finanzas. Mostrar sólo lo bonito distorsiona la vista.” (Negritas añadidas por mi).
Esto es exactamente lo que necesitamos hoy en todas las esferas de nuestra vida, especialmente en la Iglesia del Señor. Jesús mismo nos muestra en Mateo cáp. 23 una lista de 7 “ayes” contra los escribas y fariseos (8 en la versión Reina Valera 1960). Se que algunos que leen esto dirán “¡Fariseos!, no puedes usar esa palabra para describir a alguien hoy en día”, pero lo cierto es que todos nosotros estamos en el peligro de caer exactamente en las mismas prácticas que ellos en su tiempo.
Al revisar las críticas denuncias que el Señor hace al sistema religioso judío, me es necesario transcribir el comentario que de Francis Breisch Jr. hace al respecto.
“…Jesús era un reformador. Quería conservar lo bueno y mejorar las condiciones cuando fueran malas. Respetó la posición de los maestros de la ley. Pero condenó sus malas enseñanzas y su ejemplo…” (Breisch, Francis. El Ministerio de Cristo en Jerusalén, Libros Desafío, P. 23).
Así que la denuncia no es algo que esté fuera del orden de Dios, al contrario, este era realmente el oficio de los profetas, y también vemos en el ministerio de éstos una dificultad enorme: se requiere que el corazón amonestado sea un corazón humilde para recibir las palabras con agrado y para corregir el camino (sobre estos dos asuntos véase la amonestación que el profeta Natán hace a David, y la respuesta de éste en 2 S. 12). Es difícil, mas no imposible encontrar esto en nuestro tiempo. En mi humilde opinión, creo que Jesús buscaba el arrepentimiento de los lideres judíos, pero ellos con su corazón lleno de orgullo decidieron callar esa voz dándole muerte, de la misma forma que sus padres habían hecho con los profetas (30-32).
Por otro lado, dos cualidades indispensables en el carácter en la persona que denuncia (léase un verdadero profeta contemporáneo), es un sincero amor y preocupación por el bienestar del pueblo (u organización, iglesia, etc.), y mucha, pero mucha valentía, ya que la historia se repite vez tras vez viniendo desprecio, excomunión, persecución y hasta la muerte.
Así que ambas partes deben tener lo necesario para que en lugar de conflicto, surja una nueva iglesia corrigiéndose a si misma, o como decimos otros: siempre reformándose.
El líder actual (siervo, o como se le quiera llamar) debe tener al mismo tiempo, estas mismas características: humildad para recibir la corrección y valentía para denunciar la corrupción (je, je, hizo verso ;-) ).
Así que ¿que piensas?
El Contentamiento
Julio 2, 2008

Muchas veces he escuchado la frase “era del consumismo” para referirse culpar a la época actual, de la cual, decimos, somos bombardeados por miles de estímulos para tener lo útimo: gadgets, computadoras, automóviles, ropa, accesorios, etc. (creo que yo mismo he caído muchas veces en esa trampa, especialmente con los gadgets y las computadoras).
¿A quién engañamos? La verdad es que esto no es fruto de la época, sino de nuestro propio corazón. Esta insatisfacción perpetua ha estado presente en el corazón del ser humano desde hace miles de años. Lo atestiguan varios pasajes del Antiguo y Nuevo Testamento, pero existe un pasaje que ha llamado mi atención de manera muy especial: 1ª Tim. 6:6-11.
“Pero gran ganancia es la piedad acompañada de contentamiento; porque nada hemos traído a este mundo, y sin duda nada podremos sacar.
Así que, teniendo sustento y abrigo, estemos contentos con esto.
Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.
Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre.”
Antes del v. 6 el Apóstol ha explicado lo que es la piedad, ahora toca el turno al contentamiento. Ambos están íntimamente relacionados… pero concentrémonos en el contentamiento. Las recomendaciones que el apóstol hace son:
¿Has caído en esta trampa alguna vez? ¿Cómo se “siguen” las cosas del punto 7? ¿Significa esto no buscar el progreso en este mundo?
El Gozo del Crecimiento Espiritual
Abril 22, 2008
Ayer por la tarde sufrí un caso más de agresión en la Ciudad de México. Despues de una breve pero candente discusión con un taxista, trataba encontrar paz en mi corazón trayendo a mi mente algunos pasajes como:
“No os venguéis vosotros mismos, amados míos, sino dejad lugar a la ira de Dios; porque escrito está: Mía es la venganza, yo pagaré, dice el Señor” (Ro. 12:19)
y otros parecidos, pero la verdad ninguno de ellos calmaba mi sed de justicia inmediata (y si era posible por mi propia mano) ya que aun seguía pensando en que aquel debía recibir el mismo daño que yo había recibido de su parte. Mi mente seguía inquieta. Recordé entonces Pr. 16:32:
“Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; Y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad.”
Entonces mi alma encontró paz al dejar de enfocarme en las acciones de la otra persona (y dejar de desearle daño, que era lo que en realidad estaba haciendo), y más aún: hallé gozo al confirmar la obra de Dios en mi vida, especialmente en mi carácter.
Toma conciencia y gózate de lo que Dios está haciendo en tu vida y en lo que él te está dando para vencer las pruebas… las tentaciones… el mundo.
