Jesús y el Reino

Junio 11, 2010

Recién la semana pasada escribía mi opinión sobre la tarea de la Iglesia, y hoy me encuentro con este post de José María Castillo (bonito el apellido, eh ;D), donde plasma su opinión sobre el mismo tema. Me ha gustado lo siguiente:

“… es que la religiosidad clerical, que la Iglesia ha impuesto como la forma de vivir el cristianismo, no se parece a lo que vivió y enseñó el fundador del cristianismo, Jesús de Nazaret.Hablo de “religiosidad clerical” porque las prácticas religiosas, organizadas, presididas y controladas por el clero, son el centro de la religión que enseña e impone la autoridad de la Iglesia. Pues bien, como todos sabemos, se trata de una religiosidad que tiene su centro en los templos, que es dirigida y presidida por sacerdotes, que controlan las prácticas religiosas mediante las leyes, normas y rúbricas que impone la Jerarquía de la Iglesia. Esto supuesto, lo primero que tendríamos que pensar es que de nada de esto habló Jesús. Ni de nada de esto se preocupó Jesús. Ni por nada de esto se interesó Jesús. Hay que leer y releer los cuatro evangelios. Y caer en la cuenta de que en ellos no se habla jamás de que Jesús fundara un templo, una capilla, o que instituiyera unos sacerdotes, o que organizara funciones religiosas… Nada, nada de eso, aparece por ninguna parte en los evangelios.”

“… Jesús se dedicó a tres cosas: anunciar el Reino de Dios. Y eso lo realizó en tres formas de actuación, que están presentes en todas las páginas de los evangelios: 1) Curar enfermos y endemoniados. 2) Compartir la comida con toda clase de gentes. 3) Repetir y explicar cómo deben ser las relaciones humanas, de acuerdo con lo que quiere el Padre del Cielo.”

Advierto que no estoy de acuerdo con todo el contenido del post, especialmente a lo que a las reuniones se refiere. Si avanzamos un poco en la historia podemos ver que los de este Camino sí se preocupan por reunirse, aunque en encuentros sencillos donde predominaba el compañerismo, la celebracion y la adoración. Pero esa es otra historia, lo importante aquí es que el autor nos muestra claramente el sencillo, y a la vez poderoso, estilo del ministerio de Jesucristo.

Cuanto nos falta por regresar!

Estoy convencido de que la tarea de la Iglesia no gira en torno a edificios, horarios, programas, sociedades ni ministerios, sino en la comunión (léase como buena relación, relación estrecha, intimidad, unidad, amistad) entre Dios y las personas, y entre ellas mismas, ¿o no es eso lo que quiere decir el gran mandamiento?

Visto en La Guarida del Perro. Gracias por compartirlo.

Todo es por Gracia

Octubre 18, 2009

“Las buenas obras son como un niño dando un regalo a sus padres, pero el regalo ha sido comprado con lo que el niño ha recibido de sus padres.”

- Soren Kierkegaard

Lo que un ministro es de rodillas delante del Dios Todopoderoso en secreto, eso es y nada mas.

- John Owen

Anoche tuvimos la celebración de año nuevo. Como siempre fue para mi un momento de meditación en las bendiciones de Dios durante el año que termina y tracé las metas y propósitos para el nuevo, poniéndolo también en las manos de Dios.

Esta vez mi esposa y yo tuvimos una reflexión especial basada en el Salmo 107 en la versión PDT, que hemos tomado para nuestros devocionales diarios. Disfruta de su lectura, toma tu tiempo y medita en él, y que sirva también para considerar las grandes maravillas que Dios ha hecho en tu vida. Si quieres puedes compartirlas aquí.

¡Bendiciones, y feliz 2009!

Salmo 107

1 Den gracias al Señor porque él es bueno; su fiel amor dura para siempre.
2 Díganlo los que el Señor ha salvado; que lo repitan los que el Señor rescató de sus enemigos,
3 los que reunió de oriente a occidente y de sura a norte.
4 Ellos vagaban por el desierto buscando una ciudad donde vivir, pero no la encontraban
5 Estaban débiles a causa del hambre y la sed, y a punto de morir.
6 Entonces en su angustia pidieron ayuda al Señor, y él los libró de sus dificultades.
7 Dios los llevó directo a la ciudad donde vivirían.
8 Que agradezcan al Señor por su fiel amor, y porque él hace hasta lo imposible a favor de los seres humanos.
9 Dios calma la sed del sediento, y le da comida al que tiene hambre.
10 Se encontraban en la más profunda oscuridad, presos, deprimidos y encadenados.
11 Es que se habían rebelado contra los mandatos de Dios; rechazaron el consejo del Altísimo.
12 Dios los hizo sufrir por lo que hicieron; tropezaron y cayeron, y no hubo nadie que los ayudara a levantarse.
13 Entonces en su angustia pidieron ayuda al Señor, y él los libró de sus dificultades.
14 Dios los sacó de esa profunda oscuridad y rompió sus cadenas.
15 Que agradezcan al Señor por su fiel amor, y porque él hace hasta lo imposible a favor de los seres humanos.
16 Agradézcanle porque derribó puertas de bronce y partió barras de hierro para liberarlos.
17 Algunos tontos se rebelaron contra Dios y sufrieron las consecuencias del mal que hicieron.
18 Su estómago rechazó todo alimento y por poco mueren.
19 Entonces en su angustia pidieron ayuda al Señor y él los libró de sus sufrimientos.
20 Dios dio la orden y los sanó, los libró de la muerte.
21 Que agradezcan al Señor por su fiel amor, y porque él hace hasta lo imposible a favor de los seres humanos.
22 Presenten ofrendas de agradecimiento al Señor y cuenten con gritos de alegría lo que ha hecho.
23 Hubo quienes salieron a cruzar el mar en barcos; se fueron a atravesar el océano para comerciar,
24 y vieron en alta mar las maravillas que hace el Señor.
25 Dios dio la orden y se desató una tormenta, las olas se hicieron cada vez más grandes;
26 fueron levantados hasta el cielo y arrojados a lo profundo del mar. Se marearon y vomitaron mucho;
27 resbalaban y caían como si estuvieran borrachos; de nada les servía su habilidad de navegantes.
28 Entonces en su angustia pidieron ayuda al Señor y él los libró de sus dificultades.
29 Cambió la tempestad en brisa; calmó las olas.
30 Se alegraron al ver el mar calmado, y Dios los guió al puerto deseado.
31 Que agradezcan al Señor por su fiel amor, y porque él hace hasta lo imposible a favor de los seres humanos.
32 Alaben al Señor en el templo; alábenlo cuando se reúnan los líderes del pueblo.
33 Dios convirtió los ríos en desiertos, secó los manantiales.
34 Él convirtió la tierra fértil en tierra salitrosa por causa de la maldad de sus habitantes.
35 Pero también convirtió el desierto en laguna, e hizo salir manantiales de la tierra seca.
36 Llevó a esa tierra a los que estaban hambrientos, y allí ellos fundaron una ciudad para vivir.
37 Sembraron en sus campos, plantaron viñedos y tuvieron buenas cosechas.
38 Dios los bendijo, crecieron en número y su ganado no disminuyó.
39 Pero si mueren y su número disminuye es debido a la opresión, los males y el dolor.
40 Dios avergonzó a sus líderes y los hizo vagar por un desierto sin camino.
41 Pero rescató al necesitado de su aflicción e hizo crecer a sus familias como rebaños.
42 La gente honesta se da cuenta de esto y se alegra, pero los injustos no saben qué decir.
43 ¿Quién es sabio? El que tiene presente estas historias y entiende el fiel amor del Señor.

Una Nueva Oportunidad

Diciembre 30, 2008

1124434_24772416

Estando en casa de unos familiares en la ciudad de Pachuca el pasado 25 de diciembre, revisé algunos de los libros en su sala (un feo hábito mío), y encontré un libro llamado “Fuerza para Hoy”, una especie de devocionario diario, escrito por el Pbro. Marcelino Ortíz.

“Una Nueva Oportunidad” corresponde al 1º de enero… espero les guste:

“Leí, en alguna parte, de autor desconocido, el siguiente pensamiento, que me ha hecho reflexionar, y lo mismo espero de cada uno de los estimables lectores.

Se acercó a mi pupitre con labios temblorosos.
La lección había terminado.
“¿Tiene una hoja nueva para mi, maestro?
Esta la he arruinado.”
Tomé su hoja sucia y borroneada,
y le di otra, nueva, inmaculada.
Luego, sonriendo, háblele al corazón, así:
“Ahora, hijo mío, hazlo mejor.”
Me llegué hasta el trono con corazón tembloroso.
El año había terminado.
“¿Tiene un Año Nuevo para mi, Maestro querido?
Pues éste lo he arruinado.”
Tomó mi año, todo sucio y borroneado,
Y diome uno nuevo, inmaculado.
Luego, sonriendo, habló a mi corazón así:
“Ahora, hijo mío, hazlo mejor.”
Dios -en su providencia y sabiduría- nos da un año nuevo, inmaculado. ¿Actuaremos mejor que en el anterior?
Tu tienes la respuesta, lector querido.”

Disfruten de un nuevo año lleno de oportunidades!

Derechos Humanos

Noviembre 2, 2008

Hay quien considera que el ser humano no tiene derechos, argumentando que  los ha perdido todos en la caída. Personalmente creo que el hecho de haber sido creado a imagen y semejanza de Dios (Gén. 1; Sal. 8) es suficiente para brindarle protección; además a pesar de la caída Dios sigue mostrando su misericordia cuidándole (atestiguado entre otras cosas al ser Dios mismo quien les cubre con pieles de animales  en Gén. 3:21); también basta leer el Levítico y sus diferentes leyes para proteger a diversos sectores de la sociedad Israelita y a los extranjeros. Así todo el que se diga ser pueblo de Dios tiene también la misma encomienda.

Da gusto saber que actualmente la comunidad cristiana lanza iniciativas como Proyecto Booz o Pez Mundial, que entre otras, no solo se preocupan, sino que accionan, tomando en serio el llamado a ser sal y luz en la sociedad a través de estas buenas obras.

Aquí dejo esta excelente presentación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Vía Alt1040


¿Quién soy? – Me preguntan a menudo –,

Que salgo de mi celda,

Sereno, risueño y firme,

Como un noble en su palacio.

¿Quién soy? – Me preguntan a menudo –,

Que hablo con los carceleros,

Libre, amistosa y francamente,

Como si mandase yo.

¿Quién soy? – Me preguntan también –

Que soporto los días de infortunio

Con indiferencia, sonrisa y orgullo,

Como alguien acostumbrado a vencer.

¿Soy realmente lo que otros afirman de mí?

¿O bien solo soy lo que yo mismo se de mí?

Intranquilo, ansioso, enfermo, cual pajarillo enjaulado,

Pugnando por poder respirar, como si alguien

Me oprimiese la garganta,

Hambriento de olores, de flores, de cantos de aves,

Sediento de buenas palabras y de proximidad humana,

Temblando de cólera ante la arbitrariedad y el menor agravio,

Agitado por la espera de grandes cosas,

Impotente y temeroso por los amigos en la infinita lejanía,

Cansado y vacio para orar, pensar y crear,

Agotado y dispuesto a despedirme de todo.

¿Quién soy? ¿Éste o aquel?

¿Seré hoy éste, mañana otro?

¿Seré los dos a la vez? Ante los hombres, un hipócrita,

Y ante mí mismo, un despreciable y quejumbroso débil?

¿O bien, lo que aún queda en mi se asemeja al ejército batido

Que se retira desordenado ante la victoria que creía segura?

¿Quién soy? Las preguntas solitarias se burlan de mí.

Sea quien sea, tú me conoces, tuyo soy, ¡Oh, Dios!